B#012 Jami VS Karol G
Actualizado: 13 oct 2022
Uno siempre sueña con ser grande y exitoso, lograr los sueños y realizar los planes que desde chiquitito uno tiene. Cuando pequeña yo me veía como una gran cantante como Hannah Montana, con mucho brillo y luces; hasta llegué a pensar que me quería dedicar al rap o reggaetón como Ivy Queen. Omg, ¿se imaginan? ¿Jami rapeando o cantando y bailando reggaetón? ¿Con las uñas largas y haciéndole competencia a Daddy Yankee, Anuel, Karol G y los demás? JESÚS CHRIST, ¡QUE LOCURA! Luego se me pasó ese afán y dejé esa idea a medias.
Cuando empecé mi adolescencia, inicié a imaginar una vida artística dedicada a la devoción a Dios. Mis ejemplos a seguir eran Marcela Gándara, Lilly Goodman, Rocio Crooke y esos clásicos de la música cristiana. Entonces cuando supe el precio de producir una sola canción bien hecha, desistí. De nuevo, a medias. Decidí aprender piano y cultivar otras habilidades musicales mientras generaba dinero suficiente para costear una carrera de ese tipo. Lo que también dejé a medias cuando Für Elise no me salió bien.
A mis 15 años de repente se me metió en la cabeza ser escritora; escribí un libro que por supuesto nunca publiqué pero casi lo termino. Me recuerdo yendo a talleres de redacción y preparación para autores. Los días con Gedalias (mi hermano y primer ser humano en leer algo escrito por mi) en la biblioteca para la edición eran una locura. Tenía un lugar para hacer el lanzamiento y librerías donde distribuir mi material. Pero abandoné eso.
Más adelante apareció la oportunidad de hacer música financiada por Camila Studio (mi casa disquera actual) junto con mi familia de World Worship. Por lo que escribir se quedó en segundo plano. Luego los planes de la banda se paralizaron por un tiempo; lo que me desconcertó y no tenía idea de qué hacer con mi vida.
Me dediqué al mercadeo en redes. Si, era de las que te hablaba de Amway. El mejor negocio que he hecho, la verdad. Me dediqué a tiempo completo a eso y aunque era muy rentable y súper cool, me distanciaba de mi llamado con respeto al tiempo. También a medias. Una vez me dediqué a las ventas. He vendido hasta dulces. Pero eso también es algo que no terminaba de completarme. Actualmente curso mi tercer año en la universidad, corriendo la meta de ser una licenciada en Negocios Internacionales. Por poco también renuncio.
''Creo que lo único a lo que nunca he renunciado o dejado por la mitad... es a Dios.''
Intenté tantas cosas que ya ni sabía quién era ni qué quería con mi vida. No sabía si era una vendedora o músico; si era escritora o cantante; si quería ser Jami o Karol G. Tantas mitades de muchas cosas hicieron a Jami dejar de ser una sola.
Una madrugada me harté de mi y le dije a Dios: “escucho demasiadas voces. Tantas que ya casi no te escucho a ti ni a mi. Todos dicen que soy algo pero ni yo misma estoy segura de quien soy o a donde voy. Por favor, grítamelo. Grítame quién soy. Grítame fuerte para que pueda oírte. Grítame quién soy para ti y que es lo que quieres conmigo. Por favor.”
No les diré qué me respondió porque hasta ahora es un secreto entre los dos. Pero si les dire algo: la mediocridad es la suma de todas las mentiras que te has llegado a creer. “No puedes” “No eres” “No alcanzas” “No sabes” “No tienes” “No”. Esas mentiras hacen que pierdas tu confianza en ti, que no creas ni siquiera en Dios; porque de lo que no eres capaz Dios te hace capaz y no puedes permitirte dudar ni un segundo en esa verdad.
RECUERDA LAS VERDADES DE DIOS Y ABRÁZALAS. Y sus verdades son que todo lo puedes en Él (Filp. 4.13), que todo lo que tocas prospera (Deu. 30.9), que eres un árbol que da fruto a tiempo y tus hojas nunca se caen (Sal. 1.3), que tienes la mente de Cristo (1Cor. 2.16). Y puedes y eres capaz de hacer todo lo que te de tu grande, bendita y reverenda gana. ERES Y PUEDES.
SAL DE ESTE BLOG CREYÉNDOTE ESTA BENDITA VERDAD:
''TU SÍ ERES Y TÚ SÍ PUEDES''
Pero aunque puedas y quieras, terminar cosas te garantizará éxito, pero no llenará por completo ese espacio en ti. Ser grande, exitoso, rico y cumplir todos tus sueños nunca será suficiente. En tu corazón hay un sitio que solo Dios puede llenar. Y eso es lo único que determinará tu identidad.
Ahora sé que no soy Ivy Queen o Karol G, no solo soy Jami escritora, Jami cantante o Jami negociante. Soy Jamilet González; la Hija del único Dios y soy todo lo que me proponga ser. Y esa, siempre será mi primera identidad. Así que al final, gano YO.






Este día me despidieron de la empresa muy injustamente después de laborar casi 3 años. Leer esto era lo que necesitaba.
Me encantó!