B#018 Mi primera vez
Actualizado: 13 oct 2022
Lo primero es que soy fácil de frustrar. Es un proceso que estoy superando con cada pruebín sorpresa que me da mi amiga y profe: la vida.
Creo que mi problema es lo enamorada que estoy de las primeras veces y las sorpresas… ¿Qué tienen en común? Que son ’’in-planeables’’ #JamiRAE, que eres vulnerable, no sabes qué hacer, tienen el poder de darle la vuelta a tu programa y pierdes el control. Me encanta ese sentimiento de WHAT que causan las sorpresas, esa desorientación chévere, ese ’’qué hago ahora’’. Pero ¿qué pasa cuando esas ’’sorpresas’’ te golpean justo en tus planes, o son una patada justo en tu agenda?
Esta temporada de ser esposa, ha sido una lluvia de primeras veces. Nada en el mundo planea, piensa, ni tiene más expectativas que una mujer con un anillo en su dedo anular de la mano izquierda.
Las expectativas altas parecen chéveres al principio. Son como alguien que te quiere encaminar a tu destino, pero te deja en un lugar más incómodo que el que estabas. Te deja en la misma puerta de la frustración.
Por ejemplo, Anderson y yo soñábamos que, al casarnos, nos mudaríamos en un lugar de nuestra propiedad. Los primeros meses yo no tenia trabajo, así que vendí parte de mi ropa para poder aportar a la construcción de esto que sería nuestro. Mis aportes no eran mucho, pero lo eran todo.

En 2021 lo logramos. Compramos un apartamento que nos encantó y nos prometieron entregar en una fecha perfecta para poder casarnos y vivir ahí de una vez.
Mis expectativas estaban a 3,000. Íbamos hasta dos veces por semana al proyecto porque nos EMOCIONABA ver cada mínimo avance de esto que seria ’’nuestro lugarcito de primeras veces’’: Mi primera vez cocinándole, mi primera vez esperándolo del trabajo, mi primera vez compartiendo habitación CON UN HOMBRE, ¡¡¡OMG!!! Íbamos y dramatizábamos ridículamente pequeñas escenas de como imaginábamos serían nuestros días en nuestro hogar: ’’ ¡Amor! ¡Ya apaga la secadora!’’, ’’¡Amor, llegaremos tarde a la iglesia si no te apuras!’’, ’’¡Amor, el inodoro no quiere bajar!’’, ya saben… lo típico.
No cabíamos de la emoción. Cuando de repente, el proceso de construcción se hace más lento hasta que se detiene. Nos dicen que no podrán entregarnos en el tiempo acordado. Y empiezo a caer en frustración. ¿Qué vamos a hacer, a solo meses de la boda? ¿Cómo rayos vamos a pagar una casa alquilada Y un apartamento al mismo tiempo? ¿Tendremos que posponer?
Pues, nos quedamos sin apartamento hasta nuevo aviso. La gente nos propone seguir viviendo en casa de nuestros padres, posponer la boda, vivir juntos en la casa paterna de uno de los dos… y yo solo pensaba en todos mis planes mentales arruinados. Olvido mis expectativas y empezamos a buscar una solución. Justo ahora les escribo desde ’’nuestra solución’’: una casita amueblada que conseguimos con unos contactos.
Por otro lado, mis expectativas para mi luna de miel, estaban cerca del tercer cielo. Desde 2019 sabía dónde sería: un mini paraíso en Barahona que me enamoró por completo cuando fui junto a mi familia de Camila Studio. Ir con ellos también aportó a mi obsesión, porque compartí ahí momentos que nunca olvidaré.

Casa Bonita, desde que entré dije ’’aquí será mi luna de miel’’. Grabé todo para que Anderson pudiera compartir conmigo a pesar de su ausencia. Es un lugar precioso, cerca de las playas más bonitas de Barahona, con cabañas en medio de la jungla.
Me abracé tanto al sueño de pasar ahí mis primeros días de casada, que imprimí fotos y las colgué donde las pudiera ver siempre, le mostré a mis amigos, lo ponía de fondo en mi celular… en fin, para mí, Casa Bonita sería el premio que mi (en ese entonces) novio y yo nos daríamos por soportar la presión social del sexo a destiempo con éxito.
Luego de casi dos años de ahorro, pagamos nuestra luna de miel. Anderson y yo no podíamos estar más felices. No parábamos de hablar sobre nuestras ideas de la boda y la luna de miel en Casa Bonita. Y aunque mi novio me enseñó a no esperar que todo siempre salga 200% según lo planeado, yo no podía evitar emocionarme y expectar lo mejor en ese lugar.
Un mes antes de la boda, Anderson vio en el periódico digital la portada ’’LLAMAS CONSUMEN COMPLEJO TURISTICO CASA BONITA EN BARAHONA’’.
Para Anderson y para mí, Casa Bonita no era solo el lugar de nuestra luna de miel, se había convertido en una promesa entre nosotros, algo tan tan íntimo de nuestra relación que no espero que nadie más entienda lo que esto significó para nosotros. Era muy nuestro.
Tuve que recoger mis expectativas y reconstruir mis ideas en otro lugar tratando de no quejarme.
Por último, mis expectativas de mi primera vez como la señora de la casa: soñaba con los primeros días de llegar a casa y añoñar a mi esposo, preparar comida rica para él, ciertas cosas de recién casados que ustedes saben (sin dar detalles) que se hacen repetitivamente, tener devocionales juntos y, por qué no, hacer maratones de series mientras nos acurrucamos en el sofá.
Pues a solo días de llegar de luna de miel, me detectan una infección en el apéndice que requiere operación de emergencia. Ni siquiera sabíamos qué rayos era un apéndice.

Mi primera vez siendo intervenida quirúrgicamente, mi primera vez orando en un hospital por mí misma, la primera vez de Anderson atendiendo a un enfermo, durmiendo y trabajando desde el asiento incomodo de una habitación de hospital.
En fin, pocas cosas nos han salido como las habíamos planeado. No puedo contarlas todas, porque aparte de íntimas, ¡dan demasiada risa y no quiero ser su ’’hazme reír’’!
Anderson y yo tuvimos que vivir todas nuestras primeras veces (las que planeamos una y otra vez a detalle), desde un ángulo completamente opuesto a nuestras idealizaciones. Teníamos dos opciones: amargarnos por todo lo que no nos salió como queríamos o reírnos por todas las historias que tendremos para contar y buscar un plan B.
¿Cómo lidia uno con la frustración y se ríe cuando todo está pasando exactamente como NO lo querías? ¿Cómo haya uno alegría mientras está ahogado en confusión y desesperación?
Las primeras veces se arruinan cuando no aprendemos a disfrutarlas como vengan. Cuando esperamos tanta perfección de ellas, que cuando llegan con su mochilita de realidades uno se frena y dice ’’wait, esto no era lo que yo esperaba’’.
Como dije en un escrito para Privando en fina: cuando esperas lo ’’extraordinariamente irreal’’, lo perfecto parece mediocre. Mi consejo eterno sobre esto es: No esperes. Es mejor sorprenderse que decepcionarse.
Y si no logras NO esperar y estás justo frente a la fiesta sorpresa de la decepción, mantén en mente lo que mi esposo siempre me dice: puede ser peor.
’’Se quemó nuestro lugar de luna de miel, pero pudo haber ocurrido esa tragedia con nosotros ahí’’; ’’Serás operada de emergencia, pero pudo haberse complicado y hasta perder la vida’’.
Paz, a fin de cuentas, las malas experiencias de hoy son las historias pa’ reírse en juntes con amigos de mañana.
Así es como Dios quiere que veamos todo: que amemos lo imperfecto porque cualquiera puede disfrutar un día lindo, solo los extraordinarios somos capaces de reír, bailar y gozar en un día lleno de planes arruinados, decepciones y frustraciones.
Encuentra algo por lo que agradecer. Y recuerda:
’’No importa lo mal que la estés pasando ahora mismo, donde quiera que Dios está es un testimonio a punto de ocurrir.’’ -Dante Bowe
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Entonces, para los que querían saber cómo fue mi primera vez (ya saben haciendo qué): fue sin expectativas, abrazada a la realidad, imperfectamente perfecta, sin más ni menos: PERFECTA. Llena de muchísimas risas, complicidad y errores. Sin pensar en exceso y simplemente vivir lo irrepetible, viéndole la carita a quien sería el único en el mundo con el privilegio de tenerme para él para siempre… Sobre todo, siempre será una excelente y única historia que contar, porque no existen las segundas primeras veces y eso las hace tan especiales.
Todo lo que se hace a la manera de Dios tiene buenos frutos. Eso no es cuestionable y el sexo no es la excepción.
A la manera de Dios, para evitar decepciones.

¿Llegaste al final de este escrito? ¡Pruébamelo! Identifica una situación frustrante, dolorosa o vergonzosa para ti, pero que ahora piensas que pudo ser peor, ponlo en tu historia de Instagram, mencióname y coloca los Hash Tags #MiPrimeraVez #JamiPiensa. ¿Te atreves? ¡Me interesa ver cuántos lectores agradecidos tengo!
LET’S DO THIS!





Hola, Jami!✨💓 Bueno te comprendo perfectamente cuando dices que tenías todo planeado y no se dio como esperabas. Es una sensación de desilusión muy intensa ! 😮💨
Bueno, te cuento que también he estado en muchas situaciones como esas. Donde me dicen: “Pudo haber sido peor”. 🥴 y realmente mientras uno está en el proceso uno no lo entiende, solo cuando uno ya cansado de esperar deja todo en manos de Dios, solo ahí es cuando uno realmente puede descansar de tener tantas expectativas que posiblemente no se cumplirán. Soy pila de intensa cuando espero algo, espero muchísimo o muy poco, todo al extremo 🤣🤣🥴🥴y no tener un punto medio es perjudicial para uno seguir adelante con otros planes.
Gracias…
*Hermoso escrito té felicito mi Jami 😘.*
—Te cuento mi jami (carita angelical, dulce y tierna es lo que más se proyecta desde que puedo ver tu rostro) Desde el punto de vista de nuestros sueños todo parece ser pintado a pincel. La cruda realidad es que Dios es quien tiene la última palabra. Y en su magistral lienzo podemos ser mordeados a la mejor forma para nuestra pareja.
Empezamos en un “aparta estudio con un colchón inflable” y no lo vas a creer mi esposo me llegó a preguntar: Mor eres feliz conmigo en estas condiciones? en respuesta a el: no pude ser más feliz, ese amor que Jesús nos enseño a sudor y sangre lo experimente junto…